Lo que queda
 


Home

 

 

No todo es el cansancio ni
las hojas muertas entre tus
pechos que fueron una leyenda,
una promesa de victoria en los días de fuego
cuando nosotros y nuestros muertos
creíamos en
algo que ya ni recuerdo.
No todo es ceniza y viejos poemas:
aún adoro
el gentío que me encuentro entre tus piernas.