Borges on Avon
 

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XIV

 

Los trenes están siempre detenidos,
todos. Ninguno avanza nunca. Sólo
parece que se mueven. Son el dolo
que el tiempo inflige al espacio. El sentido

de esta burla permanece oscuro.
Cierto es que nadie va a ninguna parte.
Tan vanos son los trenes como el arte.
Ni aún ante un espejo es seguro

que te estés viendo a ti. Así las cosas,
el tren Paris-Ginebra se destroza
porque no creo en él. En unas horas,

Paris será Ginebra. Da lo mismo.
Veré tu tumba, ese otro espejismo.
Barron o Borges, un espectro aflora.
 


(Mâcon-Loché, Bourg-en-Bresse)