Borges on Avon
 

Home

 

 

X

 

Soy el hijo de un hombre solitario
que hurgó en la dura fragua de los días,
que fue su propio apóstol y Mesías,
y que nunca aceptó treinta denarios.

Creció lejos del atrio y las mezquitas,
y supo con el celo de un converso
las ínfimas minucias infinitas
que todo oficio agrega al Universo.

Supo callar. Supo que nadie entiende
a otro. Supo que el vino no enciende
a quien no pone el cuerpo al acertijo.

Se prodigó : el error no fue suyo.
Cuando parta, me dejará este orgullo:
de un hombre solitario soy el hijo.