-Eromancia-
Home
 

 

 

 

 

Este fue mi primer libro de poemas, y también el primer libro que publiqué en mi vida. Formaba parte de una colección de poesía argentina impulsada por viejos amigos: Carlos Santos Sáez y Adrián Rimondino, con quienes anduvimos por muchos sótanos de Buenos Aires cantando lo que había que cantar por entonces.

Resulta casi imposible rescatar algún poema de este libro. Todos son, por empezar, insoportablemente extensos. Y no hay uno que no pueda ser diseccionado fácilmente para extraerle las esquirlas de los poetas de quienes fueron robados los versos.

Pero en fin, voy a copiar uno de ellos, sólo como curiosidad antropológica. No es más que una mala versión del "Aniversário" de Fernando Pessoa, con líneas enteras robadas a mi amigo y maestro Alberto Muñoz. Pero no deja de parecerme interesante que haya sido publicado: revela una intención de avanzar y de dar la cara que, a la distancia, casi diría que me conmueve. En la novela ":Jazz:" digo que "...sólo hay dos clases de personas: los que escriben y los que leen", y es claro cuál fue mi elección desde muy temprano: la acción. Escribir no como actividad secreta sino como suceso en el mundo.

Desde ese punto de vista es que me animo a copiar el imperdonable poema que sigue, sin siquiera corregirle la inexplicable puntuación del original. Y también sirve como testimonio de un  hecho raro para algunos pero que creo natural: en este poema se puede comprobar qué viejo era yo cuando era un adolescente, y cómo he ido rejuveneciendo con el paso del tiempo...

 


ALGUNAS OTRAS COSAS

(click para leer)